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lunes, 14 de septiembre de 2015

Rayito

Rayito

Los días que veo a la Mujer-Sol todo se vuelve tan respirable. Cada rayito de sol entra en mis poros y me encuentro recordando que vengo del cielo, donde mi hermana me respira la sangre dañada y me devuelve las sonrisas que he perdido por pensar en inviernos.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Atardeceres

Atardeceres

De la Mujer-Sol me encantan sus ojos tiernos y su sonrisa que ilumina. Se acerca a mis cabellos y me consiente la barba, me abraza; no dice mucho, solo me abraza y deja que toda la tristeza se vaya por un rato, por un tiempo. A ella le doy corazones y primaveras como un hermano puede hacerlo, la mimo y le pataleo, le doy sonrisas como un Hombre-Sol y me alegro por todo lo que he vivido con ella: los anocheceres hablando hasta los nuevos anocheceres, lo cruel y directo de sus consejos que son tan certeros como ella, la emoción de empezar a hacer cosas nuevas, lo bello que es el invierno cuando se está cerca de sus pupilas, el pequeño firmamento que se crea cuando ella me mima y sobre todo, la sonrisa de Diosa-Mujer-Sol que tiene.

jueves, 17 de abril de 2014

Carta a la Mujer Sol


Qué tristeza, generalmente nos quedamos con la idea de que después de terminar una relación, la persona que nos dejo no podrá conseguir alguien igual o mejor que nosotros. Cuán grande es nuestro error. Realmente nos sobrevaloramos demasiado y dejamos de ver que somos simples átomos en este universo, la vida sigue para cada uno y las enseñanzas que aprendemos son barbarás. Nos queda simplemente saber que en algún momento llegamos a ser buenos amantes y recorrimos su piel de formas placenteras, aunque la realidad es que se va a sentir mejor con la persona de turno que llene el vacio, que con la persona no recordada y su tacto.

Mido mis emociones por acciones físicas pues como leía de alguien: "mi polla tiene sentimientos" y es por esto que en estos días una pregunta ronda mi cabeza: ¿Cuando ni siquiera llegamos a tener algo físico con esa persona, llegaran a recordarnos?
La respuesta: Simplemente somos una sola palabra. Olvido.

Las ventajas: me ahorre dolores de cabeza, palabras mal dichas, miedos absurdos, dolores tormentosos. Las desventajas: Deje de sentir por un rato.

Primera vez que le meto lógica a un asunto del corazón. Primera vez y me siento fallando conmigo aunque más tranquilo en mi interior. Parece que no es el momento. Mientras tanto, seguir comiéndome el mundo en dos días, porque en uno no alcanzo y tres son demasiados a menos que estemos en una cama.

Y mientras aprendo como llenar este vacío y consigo una razón de vida, me pierdo entre corcheas con la intensión de dejar de matar mi interior.
Lo se, un asco de entrada, un asco de inspiración, pero pues, como es mi blog. Mientras tanto esperar que terminen de cerrar las cicatrices de mi hombro, en sentido físico y en sentido figurado. En otra entrada haré un cuento con lo que me paso, espero plasmar todo el caos que realmente viví.

Segundo rastro de la Mujer Sol


La Mujer Sol tiene un amante, una mujer que se la pasa girando alrededor de su órbita. Se atraen, se miman, se bailan: Veo mi amor/entrepierna florecer cuando se posan frente a mí y se besan humedamente.

Que grande es esto del amor decía un cantante, qué grande es esto de la vida.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Rastros de la Mujer Sol


Yo la quiero conocer, la total, la completa, la real, la que es. No quiero la máscara, la mascara apártela. Quiero ver a la que se deprime, la que llora, la que sonríe de verdad, la fría que se derrite y vuelve a ser fría ante los demás, la que detesta la sonrisa de la Monalisa por ser hipócrita, la que le apuesta a soñar e idealizar. La mujer sol que está agonizando.

Déjeme fusionar sus pensamientos en un instante con los míos mediante un abrazo. Déjeme consentir su cabello dorado y dormirla en mi pecho, besarle el cuello y despertarle el libido de infierno. Déjeme ser en usted un momento con una gran sonrisa y sea usted en mí con una mirada.

Para usted tengo reservado en mi cabeza un escrito de terciopelo con margaritas, incluidas las sonrisas y diablillos. Un escrito hecho con ternura y lujuria esperando a borbotar de mi garganta o de mis manos directo no a un papel, sino a su corazón.